La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las elecciones intermedias estadounidenses del 3 de noviembre marcarán la relación bilateral durante 2027 y 2028, en un escenario en el que persistirán las amenazas arancelarias y las presiones de Washington sobre seguridad, migración y participación de China en las cadenas productivas de América del Norte, estimó un informe de Integralia.
El análisis señaló que la integración económica entre México y Estados Unidos dificulta un desacoplamiento comercial, pero no elimina la posibilidad de que el gobierno de Donald Trump utilice los aranceles y las reglas comerciales como instrumentos de presión política.
"Las elecciones intermedias van a modificar los contrapesos a Trump, pero no necesariamente reducir las presiones sobre México", señaló el documento.
El documento planteó que una eventual mayoría demócrata en una o ambas cámaras del Congreso estadounidense podría incrementar las investigaciones y la fiscalización sobre la administración de Trump. Sin embargo, ese escenario no necesariamente reduciría las exigencias hacia México, pues se consideró que, ante mayores restricciones internas, el presidente estadounidense podría concentrar más atención en la política exterior para construir su legado.
La consultoría consideró, además, que el combate al narcotráfico y al crimen organizado podría adquirir mayor protagonismo, debido a que estos temas cuentan con un consenso bipartidista más amplio que otros asuntos de política internacional.
Revisión del T-MEC
Según se detalló, la revisión del tratado comercial representa uno de los principales desafíos para la relación económica. El documento señala que, después de que Estados Unidos rechazó en julio de 2026 extender el acuerdo por un periodo de 16 años, se activó el mecanismo de revisiones anuales previsto para el periodo 2027-2036.
Además, se detalló que la agenda de negociación también se amplió: los asuntos pendientes pasaron de 54 a 94, con la incorporación de temas como las plataformas digitales.
Entre los principales puntos de tensión, según Integralia, se encuentran las reglas de origen para la industria automotriz, la incorporación de insumos provenientes de países ajenos a América del Norte, la trazabilidad del acero y el aluminio, los componentes electrónicos y la participación de China en las cadenas regionales de producción.
Seguridad y el Tratado
La presión estadounidense en materia de seguridad también se incorporó a la agenda de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El análisis explicó que el tema fue incluido en la primera y tercera rondas formales de negociación, lo que permitió a Washington vincular sus exigencias de cooperación contra el crimen organizado con otros asuntos de la relación económica, incluidos los aranceles y las condiciones comerciales.
Integralia consideró que esta conexión amplía los riesgos para México, pues las diferencias en materia de seguridad pueden trasladarse a las negociaciones económicas y generar nuevas presiones sobre sectores productivos.
Otro de los ámbitos en los que se observó que la continuidad de las exigencias estadounidenses es el migratorio. Washington considera la contención de los flujos de personas en su frontera sur como un asunto de seguridad nacional, por lo que la política restrictiva de la administración Trump difícilmente cambiará por la composición del Congreso.
Los registros fronterizos muestran que los encuentros de personas mexicanas por parte de autoridades estadounidenses disminuyeron de un máximo de 808,340 en 2022 a 96,960 en 2025.
Pese a esa reducción, Integralia previó que México seguirá con presiones para contener las rutas migratorias y recibir a personas deportadas desde Estados Unidos.
China, otro foco de presión
El análisis identificó la contención de China como uno de los ejes de la política de seguridad económica estadounidense. Washington ha presionado a sus socios regionales para limitar la participación de capitales, inversiones e insumos chinos en las cadenas productivas de América del Norte.
Integralia advirtió que México enfrenta señalamientos de Estados Unidos por el crecimiento de su comercio e inversión con el país asiático, bajo la acusación de que podría funcionar como una "puerta trasera" para el ingreso de mercancías chinas al mercado estadounidense.
Debido a este panorama, la consultoría considera que las empresas mexicanas deberán fortalecer la trazabilidad de sus insumos, la debida diligencia y la gestión de riesgos arancelarios y regulatorios para reducir posibles señalamientos de triangulación comercial.